Elisabeth y su jardín alemán
Elisabeth von Arnim
Lumen 2008

Para disfrutar del verano no hay nada mejor que un libro que nos permita ver la belleza del mundo alrededor. Así es "Elisabeth y su jardín alemán" de Elisabeth von Arnim, una novela semiautobiográfica publicada en 1898. Con un exquisito sentido de humor y ligera ironía, la escritora inglesa describe su vida cotidiana en la mansión de su marido, Graf von Arnim, en Nassenheide en la Pomerania prusiana (según el orden mundial de Jalta'45: Rzedziny en Polonia).
"I love my garden"- así empieza este verdadero homenaje a la naturaleza y la vida.
No obstante, desde el principio se divisa el creciente abismo que separa la casa y el jardín. La casa está llena de muebles y personas (sirvientes e invitados) y es el reino del marido de la escritora, "el hombre airado". Por otro lado, el jardín representa el reino de Elisabeth, en el que puede leer sus libros, pasear, pensar, admirar las rosas, jugar con sus hijas, ser libre. Y ser feliz, cosa imposible en un matrimonio con un conservador ex-militar prusiano, misógino, xenófobo y clasista. Elisabeth deja sin comentario las "verdades absolutas" propagadas por su marido acerca de los obreros en sus fincas o el papel de la mujer en la sociedad (lo cual constituye un comentario en sí). Es también muy crítica con las convenciones sociales reinantes en un entorno del que difiere en casi todo: preferiría no tener que participar en eventos sociales, le gustaría poder trabajar en el jardín y no tener que depender de un jardinero, le encanta leer- una excentricidad y pérdida de tiempo en los ojos de sus vecinas "hausfraus". Su crítica es aplastante aunque presentada con la sútil ironía típica para los ingleses y hay que reconocer que pone verde tanto a los alemanes como a sus compatriotas. Me divertí muchísimo leyendo su descripción de las fiestas de cumpleaños o la escapada que hizo en solitario y secreto al jardín de su infancia.

No sorprende pues que la novela fuera un bestseller en su día con 21 ediciones sólo en el año de la publicación. Todo el dinero ganado lo malgastó el Graf sabelotodo hasta tal punto que la mansión y las fincas tuvieron que ser subastadas. Elisabeth ya no lo vio ya que se había separado de su marido y regresó a Inglaterra. Von Arnim murió poco después y su viuda empezó una interesantísima vida que describió a los 70 años en su autobiografía bajo un sugerente e irónico título "Todos los perros de mi vida". Entre el jardín y los perros publicó varias novelas, algunas de ellas llevadas al cine (p.ej. "El abril encantado" en 1992).

"Elisabeth y su jardín aleman" fue redescubierta el año pasado gracias a "Downtown Abbey" y su nuevo éxito es tal que Rzedziny, un pueblo de 235 habitantes, está recibiendo peregrinaciones de fans. Desafortunadamente, la mansión fue bombardeada al final de la IIGM y nunca reconstruida. Sin embrago queda el parque, el arroyo y algunos edificios que recuerdan a la señora von Arnim.




    Yo supe de esta encantadora novela por parte de un blog polaco. No obstante, la leí en original, o sea en inglés, gracias al Gutenberg Project, cuya página recomiendo.
Y para terminar: me gustaría que prestarais atención a la portada de la edición española. Creo que jamás he visto una portada tan poco acertada. ¿A quién se le podría ocurrir envolver en negro algo tan vivo y lleno de color como "Elisabeth y su jardín alemán? Me quedo con la portada polaca.

84 CHARING CROSS ROAD






No recuerdo exactamente dónde oí hablar de este libro ni por qué lo anoté en mi lista de lecturas pendientes pero ahora me alegro enormemente de haberlo hecho.

Se trata del diálogo epistolar entre una neoyorquina amante de la literatura y aspirante a escritora (Helen Hanff, la propia autora) y los trabajadores de la librería londinense donde compra los libros ya que según dice tras recibir el primer ejemplar: “acostumbrada al blanco apagado y a las cubiertas de cartón rígidas de los libros americanos… casi temo tocar esas páginas de tacto tan suave que semejan de pergamino y de un fuerte color crema”.

Y lo que comienza como una serie de encargos por correo sin importancia entre la autora y sus suministradores de historias acaba convirtiéndose en una sincera y duradera amistad entre lectores y en su novela de mayor éxito.

En sus cartas, la autora nos va descubriendo sus gustos literarios así como sus manías y sus costumbres a la hora de enfrentarse a los libros y disfrutar de ellos. Así, por ejemplo, reconoce que “me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquélla página que su anterior propietario leía más a menudo”.

Conozco gente que no soporta leer libros usados y que jamás ha pisado una biblioteca pública pero reconozco que a  mí me encanta encontrar entre las páginas anotaciones y notas escondidas y que me pica la curiosidad por saber qué llevó al anterior lector a marcar ciertas párrafos o capítulos.
Yo misma tengo en casa libros que han pasado por tantas manos que están los pobres completamente deshechos, pero por nada del mundo los cambiaría por ejemplares nuevos porque su estado demuestra el elevado número de personas a las que han hecho disfrutar de sus historias tanto como a mí.

Así que espero que jamás desaparezcan las bibliotecas públicas ni los mercadillos y librerías de venta de libros de segunda mano para que todos los amantes de la lectura podamos seguir compartiendo experiencias y disfrutes.




Kitty Fitzgerald, Pigtopia


Año de publicación: 2005


Hoy os presento uno de aquellos pequeños tesoros que por desconocidos llegan de forma más directa al fondo de nuestros corazones.

Últimamente ha cambiado de Biblioteca a la hora de ir a buscar libros. Hasta hace poco buscaba con pasión mis nuevas lecturas en la biblioteca central y más importante de Sabadell, pero poco a poco, y con el paso de los años, la búsqueda de nuevos títulos se habían convertido un poco en una pequeña agonía más que en un proceso íntimo y de placer. 


Y es que mi memoria literaria es minúscula y todos los libros que me parecían interesar, o los había leído con seguridad, o tenía dudas terribles sobre si lo había hecho. Los típicos libros que estas 100 veces a punto de coger pero que, al no acabarte de convencer, siempre acabas sustituyendo a última hora por otro que te llama más la atención o que te apetece leer más en ese momento. Y al cabo de tantas veces repetir ese proceso, llega un momento en que no recuerdas si lo habías leído o no. Hace poco tuve que devolver uno que cogí sin recordar que ya lo había leído con anterioridad y eso me hizo decidirme a migrar a otra biblioteca más pequeña que abrieron recientemente en el barrio donde me crié.


Hoy en día ese barrio se ha convertido en un gran núcleo de inmigración sobretodo de familias de origen africano, y la verdad es que la biblioteca tiene un poco de gran centro de cultura en una zona donde las condiciones del entorno la verdad es que no ayudan al desarrollo de la misma. En ella apenas si hay cuatro viejos de los de toda la vida leyendo el periódico y algunos jóvenes aprovechándose del wifi gratis.
La zona de novelas, sin ser muy grande, me aporta un plus de novedad y la satisfacción-tristeza de tener todos los estantes para mí solo. La mayoría de libros que coges tienen la frescura de los libros nuevos, como si les acabasen de poner las tapas protectoras y uno se siente casi incomodado de tener ese pequeño paraíso reservado.

La última vez que fui descubrí la pequeña maravilla que os presento hoy, la historia de Jack Plum un chico que debido a una deformación en su cabeza (hidrocefalia) se ve relegado a una vida de aislamiento junto a una piara de cerdos que el cría con mucho esfuerzo y que constituyen su familia más cercana. Jack vive cuidando de su madre enferma que nunca lo ha soportado y durante la trama de la novela conoce a Holly Lock que, una vez superado el miedo inicial, se convertirá en su entrañable amiga.

La historia es realmente mágica, cautiva de principio a fin. Uno la acaba con la sensación de haber leído en ella algo sencillo y cruel como la vida misma, una pequeña fábula donde se concentra todo el amor del mundo y toda la maldad posible. El amor hacía la naturaleza de Jack, la presencia casi humana de los cerdos, los guiños realizados a Rebelión en la granja de Orwell, la amistad desinteresada de Jack y Holly, el recuerdo lejano de un padre volcado en llevar a la felicidad a un hijo cuando todo viene girado.



En fin, una novela sencilla, sin grandes aspiraciones, pero que te deja sin aliento y que de buen seguro recordaré durante mucho tiempo. He leído por ahí que la autora (a la que deberé seguir a partir de ahora a pesar de que de momento solo tiene este libro traducido al castellano) después de escribir este libro no ha podido volver a comer carne de cerdo. En fin chicos, una buena lectura sin duda.

P.D: Últimamente estoy leyendo novelas maravillosas y estoy haciendo descubrimientos geniales. Algo sin duda que me llena de fuerza en estos días donde todo pierde tanto el sentido. Lo último que leí fue Caligrafía de los sueños de Juan Marsé (autor del que no había leído nada) y la verdad es que me pareció un libro y un autor sin duda de cinco estrellas. No saque fuerzas en aquel momento para reseñar el libro, pero seguro que volveré a él muy pronto y alguna reseña sobre el caerá. Lo siguiente que tengo por leer es “Plataforma” de Houllebeck, y además a menos de 3 semanas de volver a ser papa, que dios me pille confesado, je, je.

Tren nocturno a Lisboa, Pascal Mercier

Tren nocturno a Lisboa
Pascal Mercier
El Aleph, 2008

‘‘Aquellos que no siguen con atención los impulsos de la propia alma serán necesariamente desgraciados’’ escribió Marco Aurelio. De esta verdad despiadada se da cuenta Raimund Gregorius una mañana de lluvia en Berna. Tiene 57 años y lleva más de 30 trabajando como profesor de lenguas antiguas en el mismo instituto. Camino al trabajo- que recorre todos los días con la puntualidad de Kant- encuentra en un puente a una mujer portuguesa que parece estar a punto de tirarse al río. Este fortuito encuentro es el detonante de una historia verdaderamente fascinante. Gregorius sale de clase para no volver y cuando en una librería descubre "Um ourives das palavras"- "Un orfebre de  palabras" *- parte hacia Lisboa en busca del autor del libro, Amadeu Inácio de Almeida Prado.
    "Tren nocturno a Lisboa" es una novela a dos voces. Por un lado conocemos la historia de Gregorius, su vida antes de y durante la estancia en Lisboa. Por el otro tenemos el privilegio y honor de conocer a Amadeu a través de su libro y los recuerdos de sus familiares y amigos a los que acude el suizo. Pero ¿realmente llegamos a conocerlo? ¿Somos capaces de conocer plenamente a otra persona? O es que "la distancia de los demás se hace aún más grande cuando nos damos cuenta de que nuestro exterior no es igual a nuestros ojos y a los de los demás. Los seres humanos no se pueden ver como casas, árboles o estrellas. Se ven con la expectación de poder encontrarlos de alguna manera y así hacerlos parte de nuestra Imaginación. La Imaginación que los recorta según nuestros deseos y esperanzas, pero también confirma nuestros temores y prejuicios."? Sí, Amadeu es filósofo, como Mercier. Un personaje increiblemente consciente de sí mismo, lleno de pensamientos que viste de palabras como nadie. Es su orfebre.
    "Cuando te das cuenta  descubres que algunos de los pensamientos de Amadeu (personaje grandioso, inmortal) definen cosas que ya has sentido alguna vez, y como sólo la mejor literatura sabe hacer, al final "Tren nocturno a Lisboa" habla de todos nosotros, de nuestros temores y nuestros anhelos, de lo que somos y lo que queremos ser, de la aventura incierta de ser uno mismo, de la fuerza del recuerdo, del ansia de vivir como la única victoria contra la muerte y el olvido.Y habla de la fuerza de las palabras, de la literatura como catarsis, de la belleza de las historias, del placer liberador de leer y confundirse con lo que se lee." - estas palabras del blog QUÈRAROESTODO mejor describen la novela de Mercier.
     La historia de Amadeu es la de una persona muy infeliz, siempre en busca de algo que le garantice la plenitud de la vida porque "la vida no es lo que vivimos sino lo que imaginamos estar viviendo". Esperemos que Raimund Gregorius no haya cometido el mismo error...
    Creo que "Tren nocturno a Lisboa" es una gran novela de su tiempo. Contesta a varias preguntas que nos hacemos acerca de nosotros mismos y el mundo alrededor, aunque muchas de las respuestas dependen de la interpretación que les demos. Al mismo tiempo se lee como un thriller, lo cual indudablemente contribuyó a su gran éxito de ventas- más de 2 millones de copias vendidas solamente en alemán. No están muy mal las cosas si un libro de ideas se convierte en un bestseller...

* He leído la novela en inglés, así que todas las citas del libro son mis traducciones al castellano.

Sándor Márai, El último encuentro


Autor: Sándor Márai
Web del autor: http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%A1ndor_M%C3%A1rai
Año de publicación: 1942

En estos días convulsos en los que vivimos, donde nuestro distinguido rey se ha roto una cadera en el transcurso de una peligrosa cacería en la profunda África negra personalmente he estado leyendo una corta pero intensa novela que nos transporta a tiempos de cacerías y bailes imperiales en la época del desaparecido imperio Austro-Hungaro.

En “El último Encuentro” Sandor Marai nos cuenta la historia de la amistad entre dos hombres en una época en la que, quizás, los términos nobleza y lealtad tenían un poco más sentido que hoy en día.

Básicamente la novela se centra en una larga y pausada conversación que tienen estos dos amigos en la parte final de sus vidas tras 41 años sin verse después de que uno de ellos, Kònrad, de origen polaco y temperamento artístico, traicionase al protagonista.

Los dos protagonistas se conocen mientras desarrollan su carrera en una escuela militar y desde el primer momento su amistad adquiere un grado de compromiso que no se si en nuestros días, en el período social en el que estamos, podría  producirse. En un momento crítico de sus vidas se produce el hecho que los separa tras el cual se podría decir que el general, segundo de los protagonistas, de origen noble y heredero del castillo en el bosque donde se produce el encuentro, se pasa el resto de su vida preparando pacientemente el momento en el que su amigo regrese para pedirle explicaciones.

La novela comienza cuando, tras volver de una cacería solitaria en los bosques aledaños del castillo, el general recibe una carta anunciándole de que Kònrad le visitará esa misma noche. Tras cuatro décadas de espera se podría decir que todo el desarrollo de la novela se centra en la conversación, aunque casi podríamos decir monólogo, Kònrad apenas interviene, en la que el protagonista analiza la historia de su amistad, de la traición, y desgrana con meticulosidad algunos de los más profundos valores y sentimientos humanos.



La amistad, la lealtad, la traición en contraposición, el amor, la soledad, la espera de la muerte como complemento de esta, son algunos de los temas que se desgranan a lo largo de esta conversación.

Como he leído en alguna otra reseña sobre la novela, probablemente esta sea una lectura que se tenga que realizar en la madurez para llegar a asimilarla del todo. Mucho me temo que últimamente repito esto mismo, en muchas de mis reseñas. No sé si estaré buscando respuestas en muchos de los libros que escojo para leer (y escribo esto mientras escucho en la televisión la música de cabecera la insoportable Dora la exploradora, eh, aquí el kit de la cuestión de lo que quería contar en esta reseña).  

Pero el detalle de la novela que se me ha quedado rondando en la cabeza desde que acabe de leer la misma, más que lo que nos pueda aleccionar sobre los valores anteriormente citados, es precisamente la capacidad de desarrollar una conversación sosegada fruto de la reflexión como la que se desarrolla en la novela.

Tengo que reconocer que me ha producido cierta dosis de envidia y nostalgia dejarme llevar por una conversación profunda a la luz de las velas, en un escenario tosco, con una tormenta lejana acercándose, con un tema contundente para desarrollar, con todo el tiempo del mundo para hacerlo.

No sé, tengo la sensación de que la gente de mi generación, en este momento cultural y social que nos ha tocado vivir, ya no tenemos la capacidad de reflexión necesaria para poder mantener una conversación de este tipo.  Y a mi experiencia me remito, ¿Cuántas conversaciones sosegadas y realmente profundas habré desarrollado a lo largo de mi vida?. Quizás recuerde tres o cuatro aproximaciones más o menos cercanas a lo que estoy contando. Entenderme, no me refiero a hablar de algo realmente importante en nuestras vidas, una traición de vida como la que se cuenta en el libro.

Me refiero más bien a la capacidad consciente de desarrollar un tema de conversación más o menos profundo, en un ambiente relajado, con un intercambio inteligente de puntos de vista, y sin que salga el último gol de Mesi o de Cristiano en la conversación. Creo que la tertulia como tal a muerto, que hoy en día ni siquiera está bien visto hablar demasiado tiempo sobre un único tema, y que la capacidad de reflexión en nuestra sociedad está cada vez menos valorada.



Hoy en día lo que se lleva es saltar de un tema a otro, criticar un poco a los políticos, hablar luego del último Barça-Madrid, interrumpir después para mostrar  la última aplicación que nos hemos instalado en nuestro SmartPhone y, y si es necesario darle un punto de humor a la conversación, beber dos o tres cervezas de más para que el alcohol rellene los huecos dejado por nuestra falta de sentido de humor inteligente.
Supongo que entre los intelectuales aun se mantendrán conversaciones de ese tipo, o eso quiero creer, pero para la plebe en general creo que toda esta forma de comunicación, si es que ha existido alguna vez, está desapareciendo por completo (y esperar que el PP acabe de hacer sus recortes en educación, cuando de nuevo los único que puedan a estudiar en la Universidad sean los adinerados).

Y si en mi generación ya veo un salto, un salto en caída sin paracaídas más bien, insalvable en este sentido, ¿qué será de la siguiente generación creciendo con el WhatsApp (o como se escriba) y las consolas?. ¿Le encontrará el sentido esta generación a hablar de según que temas? ¿Tendrán la capacidad de hacerlo?.

En fin, espero equivocarme por completo y que mis reflexiones no sean más que las tonterías típicas de mi edad J. El libro más que recomendable, le doy las 5 estrellas que se merece un clásico de estas características.


Alfonso Domingo, El Espejo Negro

El Espejo Negro
Alfonso Domingo
Algaida 2011



Si queréis olvidaros de la simiocracia y dejar de soñar con manadas de elefantes furiosos pisoteando todo lo español, os recomiendo "El Espejo Negro", un peculiar thriller histórico sobre el mundo del arte galardonado con el XLIII Premio de Novela Ateneo de Sevilla.
El argumento de la novela gira alrededor de un cuadro del Bosco desaparecido desde el siglo XVI y cuya historia conocemos en varios planos temporales. Por un lado nos encontramos a principios del siglo XXI, cuando  Javier Carreño- un especialista en la obra del Bosco- es designado comisario de una exposición sobre el pintor holandés en el Museo del Prado. Por el otro, retrocedemos hasta los años 30 y 40 del siglo XX, cuando a un joven anarquista español, Jerónimo Díaz, exiliado después de la Guerra Civil, le encargan copiar "Jonás y la ballena" -un cuadro del Bosco desaparecido en el siglo XVI. Al mismo tiempo nos enteramos de que el dicho cuadro fue objeto de una búsqueda infructuosa efectuada por los embajadores de Felipe II en varias cortes europeas;  búsqueda detallada en sus cartas al monarca. Remontando todavía más en el tiempo conocemos algunos episodios de la vida del mismísimo Hieronymus Bosch, en particular los acontecimientos que lo llevaron a pintar la enigmática obra.

La aventura empieza cuando Javier conoce a Jerónimo y, junto con la nieta-sobrina de éste, emprenden un fascinante viaje en busca del cuadro. Viajamos con ellos a París, Venecia y Amsterdam, al mismo tiempo descubriendo la escalofriante biografía de los dos Jerónimos, uno víctima del ergotismo y el otro del nazismo alemán.

Lo que, en mi opinión, más destaca de la novela, aparte de su muy estudiado fondo histórico, es el lenguaje. Debo admitir que hacía mucho tiempo que no tenía que utilizar un diccionario para realmente comprender el texto - a todos los vagos a los que no les gusta moverse del sillón/cama para buscarlo, les recomiendo e-book... A no ser que tengáis un lingüista a mano.

Cascadeur, "The Human Octopus"

Grupo: Cascadeur (Francia)
Web del autor:  http://www.cascadeursound.comhttp://www.myspace.com/cascadeur 
Año: 2011
Discográfica: Casablanca Records



Precioso trabajo el que nos presenta este joven francés, cantante y compositor de este verdadera delicatessen discográfica que, debido a su caracter tránquilo y bucólico, sin duda alguna, amansará hasta a las más peligrosas fieras del mercado. Desde luego el trabajo no es apto para los que busquen en la música movimiento y nervio energético. Unicamente indicado para los que busquen belleza y recogimiento.

Por lo visto, tras la máscara-muro de este artista (va siempre oculto, hasta en sus actuaciones, tras una especie de casco de moto blanco, vendría a ser el Thomas Pynchon de la música francesa) se esconde Alex Longo para el que en realidad este sería su cuarto disco. "The Human Octopus" sería una especie de reinterpretación de algunas de las canciones de sus tres primeros álbumes autoproducidos. Pero sin duda va a ser el que le de el espaldarazo de salida para que su carrera discográfica acabe de despegar.

Tal y como el mismo parece reconocer, la influencia en el de Anthony and the Jhonsons es más que clara (eso si, en este caso con una voz mucho menos andrógina). Aunque en su música también creo reconocer atisbos etereos cercanos a la música de Cocoraise, y hasta, si me apuras, melodías de piano cercanas al Yann Tiersen menos festivo de la banda sonora de "Good Bye Lennin". Melodías de piano con una sensibilidad superior, violines que envuelven, dialogos televisivos de fondo, sonidos de arpa, en definitiva, nada que nos vaya a sonar a nuevo, pero en todo caso música de un buen gusto indiscutible y con un tono tranquilizador absoluto.

En el trabajo me lo pongo cuando empiezo a estar harto de hacer siempre lo mismo, de no entender porque me falla un proceso en Java que no debería fallar, cuando me paro a pensar lo absurdo que es que me este preocupando porque los unos y ceros que estoy lanzando no se estén comportando como deberían hacerlo. En esos momentos, uno se pone música de este estilo, se toma un segundo para respirar profundo, y se deja llevar por lo vaivenes de la música hasta donde esta te quiera llevar.

En fin, una humilde recomendación músical para los que gusten de este tipo de música más tranquila. Para los que disfruten con Win Mertens o Debussy, con Yann Tiersen a Michael Nyman, con Antony and the Jhonsons o Rufus Wainwright, para los que se emocionan con Max Richter o Olafur Arnalds

Os dejo tres vídeos del increíble sujeto.









Alexander Payne, "Los descendientes"


Es ésta, por lo que se comenta, una de las películas del año. No sólo por las nominaciones a los Oscars (que se reparten esta noche, por cierto) sino por las excelentes críticas cosechadas.

La historia comienza bien: un ocupadísimo abogado cuya esposa entra en coma por un desafortunado accidente, lo cual le obliga a empezar a hacerse cargo de una familia que durante años ha tenido abandonada. Es entonces cuando empieza a conocer a sus hijas y a su mujer y a darse cuenta de que lo que él consideraba una familia feliz no lo era tanto.

Hasta ahí todo promete. Sobre todo si añadimos el bellísimo enclave en que se desarrolla todo, Hawai, y una envoltura a modo de pugna por la tierra en la cual ha vivido la familia durante generaciones (toque ligeramente ecologista, que vende mucho).

Pero todo se desvanece ante una trama que gira en torno casi exclusivamente de un único personaje: el padre de familia. Esto no supondría un problema si el protagonista fuese un Anthony Hopkins, un Marlon Brando, un Alan Rickman,…

Pero George Clooney no, él no da la talla. Su aclamada actuación se reduce a la misma serie de inexpresivos caretos que utiliza en todos sus trabajos. Da igual que interprete a un médico, a un espía, a un padre de familia atormentado o a Batman. Esto hace que al final la película acabe convertida en un mero entretenimiento.

Mención especial merecen las camisas que luce el protagonista: ¿es la moda hawaiana? ¿es algún tipo de mensaje subliminal? ¿o acaso el Sr Clooney le debía dinero al responsable de vestuario y éste se estaba vengando?

No conozco los criterios oficiales en los que se basan los académicos de Hollywood para votar pero está claro que un par de lágrimas a tiempo en los atractivos ojitos de una de sus estrellas ayudan a conseguir la estatuilla. Una pena.

¿Qué ocurrirá dentro de unas horas en la gala? Ni idea, pero lo que tengo claro es que en un par de meses nadie se acordará de esta película. Ni falta que hace.

Arturo Pérez-Reverte, "El puente de los asesinos"

Autor: Arturo Pérez-Reverte (España)
Web del autor: http://www.perezreverte.com
Web de la saga: http://www.perezreverte.com/capitan-alatriste/
Año de publicación: 2011

Acabo de leer "El puente de los asesinos", el último libro de la saga del Capitán Alatriste y pensé cómo puede ser que una saga tan buena como ésta aún no tenga ningún post en la estantería! Y por eso voy a ponerle remedio…

En Las aventuras del capitán Alatriste Arturo Pérez-Reverte relata las historias de un veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus peligrosos y apasionantes lances nos sumergen en las intrigas de la Corte de una España corrupta y en decadencia.

Las aventuras del Capitán Alatriste podríamos decir que se trata de novelas de aventura histórica, pero en realidad es mucho más que eso porque no sólo se relata la vida de un soldado español durante el siglo XVII y se vive con él apasionantes y duros momentos de nuestra historia sino que hace un retrato muy vívido de una época y muestra al detalle la decadencia del imperio Español.

Los libros son muy entretenidos y esto hay que agradecérselo al autor que consigue una lectura muy amena a pesar de emplear un vocabulario específico de armas, guerra y mar, dependiendo del libro y abundantes expresiones costumbristas. Las novelas están tan bien documentadas que te sumergen en ese momento mismo de la historia, esto es igualmente extensible a la ambientación y a los personajes, pues es como si estuvieras allí mismo blandiendo la espada en una callejuela oscura de Venecia con la espalda guardada por esos buenos amigos.

Yo recomendaría leer la saga completa desde el principio porque además de que todas y cada una de las aventuras son entretenidas y enriquecedoras permiten ir conociendo la vida de los personajes, creciendo con ellos, viendo cómo evolucionan y se hacen mayores y cómo afecta eso en sus formas de entender la vida, la muerte, la historia, la patria…


María y yo

Director: Félix Fernández de Castro
Web del documental: María y yo
Año: 2010
Duración: 80 Minutos

El pasado miércoles 25 de Enero del 2012 mientras millones de españoles panicirqueaban con el enésimo Barça – Madrid que, empiezo a sospechar, la mano negra de los sorteos y cruces forzaron para desviar la atención del populacho semi adormilado, semi despertando peligrosamente, yo me emocionaba enormemente con un documental que enganche de casualidad en TV3 debido a que dicho canal autonómico no disfrutaba de los derechos televisivos de tan aletargante evento.


En contadas ocasiones, haciendo zapping en la caja tonta, se producen maravillosos encuentros con alguna secuencia que nos llama la atención, nos engancha y, aun sin saber qué es lo que estamos viendo, nos arrastra irremediablemente a una espiral interminable de sensaciones y sentimientos que nos atrapa sin retorno. En los últimos años quizás me ha sucedido 2 o 3 veces y normalmente siempre con el género de los documentales. El último que recuerdo antes del que ahora me lleva a escribir fue el documental “La Mónica del Raval” que me atrapo enormemente y que, si saco ganas, quizá algún día reseñe en este espacio.

Sin duda son momentos mágicos. El miércoles me enganche con unas imágenes aun sin saber que estaba viendo, me deje llevar por una historia bien contada, y me emocione con una temática con la que siempre me he sentido especialmente sensibilizado. Momentos así me sirven para asumir que en la caja tonta también se puede tener experiencias sumamente enriquecedoras.

Al final del doccumental supe que lo que estaba viendo era “María y yo” del director Félix Fernández de Castro que cuenta a través de la experiencia de un viaje vacacional la relación entre el ilustrador Miguel Gallardo y su hija María.

María es autista y a través del documental primero se nos pone en antecedente del proceso de descubrimiento por parte de unos padres de que su hija es especial y, a continuación, y a través del hilo argumental del mencionado viaje de Miguel y María a un complejo turístico de las canarias, se nos muestra de una manera realmente exquisita la forma en que interactúan padre e hijo, y los curiosos términos en que se desarrolla la relación entre ambos.

Sería injusto continuar sin señalar que en realidad María vive en las Canarias con su madre y su familia materna (sus padres están separados y Miguel vive en Cataluña) y el documental también nos muestra de forma paralela el tipo de vida que lleva María en su día a día con su madre.

No me gustaría contar demasiado del documental, yo creo que en este caso lo mejor casi es descubrirlo de cero, sin tener apenas antecedentes como hice yo (yo en realidad no tenía ningún conocimiento previo sobre el mismo). Me limitaré a decir que, como ya he dicho, el tratamiento es de una delicadeza realmente notoria, las imágenes hablan por si solas y al mismo tiempo nos emocionan y nos hacen reír, nos aleccionan y nos sensibilizan. En definitiva creo que este documental nos hace mejores personas, sin duda alguna.


Señalar que el documental se basa en el cómic con el mismo nombre que Miguel Gallardo publico en Astiberri Ediciones y que sin duda leeré en cuanto tenga ocasión de hacerlo.

Al elegante tratamiento de la historia, el mensaje y las imágenes, se tiene que sumar la no menos importante aportación de las secuencias de animación creadas por Miguel Gallardo (ilustrador reconocido en este país creador de personajes como Makoki y destacado colaborador de la revista El Vibora) que añaden un plus de ternura brillante, y la no menos interesante colaboración del músico Pascal Comelade al crear la banda sonora del documental.


Desde luego ver un documental de este tipo requiere de una predisposición especial para ello. Pero supongo que esto tratándose de la temática que se trata no es necesario ni decirlo.

Hacía muchísimo tiempo que no me emocionaba de la forma que lo hice el otro día, pero en todo caso fue una experiencia revitalizante, generadora de esperanza, algo insólito en estos días constante injusticia.

Carlos Ruiz Zafón, "La sombra del viento"


La palabra que me vino a la cabeza nada más leer la última frase de este libro fue: DEPRIMENTE.

Cierto es que la vida no transcurre como en las historias de Disney, con la protagonista correteando por el bosque cual grácil cervatillo mientras canta una dulce melodía acompañada del trino de los ruiseñores.

Pero entre eso y esta novela, hay una amplísima gama de posibles emociones por descubrir. Porque digo yo que tampoco es necesario regodearse de esta manera en la inmundicia y la perra vida del ser humano. ¡Que no hay ni un solo personaje en toda la historia que no sea un maldito desgraciado!

Si además tenemos en cuenta el momento en que yo, como la mayoría de la clase trabajadora, me puedo permitir unos minutos de disfrute literario (7:30, hora punta, metro de Barcelona, un millón de personas apretadas como cucarachas, camino del trabajo, …) tal vez debería dar gracias por no haber desarrollado un cuadro depresivo leyendo las aventuras de Daniel Sempere y compañía.

Sentimientos de trabajadora-sufridora aparte, la narrativa de Ruiz Zafón no me convence. Pienso que alarga en exceso y de forma innecesaria ciertos capítulos y escenas del libro (en ocasiones, hasta el aburrimiento) para después resolver la historia “en dos patás”: tras 400 hojas de desgracias encadenadas sin piedad se las apaña para, en tres páginas, devolver la felicidad absoluta a todos los personajes: el chico se queda con la chica, el escritor maldito se redime, el solitario se casa y cría churumbeles, …

Reconozco que me atrajo la idea de leer una historia ambientada en la ciudad en que vivo pero me cuesta creerme lo que me cuenta. Lo encuentro todo bastante forzado.

Es el primer libro que leo de este escritor y entiendo que es muy complicado contar una historia de desgracias sin acabar envuelto en el estilo Barbara Cartland o Corín Tellado. Pero sinceramente creo que se le ha ido un poco de las manos.


POSTDATA: este anexo es para dar las gracias a Jose por la reseña y a Cris por lo pesadita que se pone recomendando a Juan Eslava Galán. He terminado “En busca del unicornio” y debo reconocer que en llegando al final desta obra de gloriosos requiebros quedéme harto regalada de los disfrutes que su lectura me proporcionó.

5 estrellas para el Unicornio.

Alessandro Baricco, "Océano Mar"

Autor: Alessandro Baricco (Italia)
Año de publicación: 1993

El mar que da título al libro es el escenario donde se desarrollan varias tramas fragmentadas que se cruzan y se entrelazan entre sí. Leer esta novela es como componer un puzzle, hay que esperar a tener más y más piezas para que todo empiece a tener algo de sentido, para tener más perspectiva. Diálogos imposibles, personajes extraños e historias personales incomprensibles. No parecen buenos ingredientes... y sin embargo el resultado final es brillante.

El libro se compone de tres partes: la descripción de la posada Almayer y de sus huéspedes, el relato de un naufragio y por último una especie de epílogo.

Baricco consigue que la forma sea mucho más importante que el fondo, o por lo menos eso me pareció a mi: este libro es una gozada más por el estilo del autor que por la propia historia. El capítulo de la balsa, aterrador e inmejorable.